Fotografiar bodas significa capturar la cosa más bonita del mundo: el amor.
Me encantan las cosas que son simples, naturales, orgánicas y llenas de movimiento. Las imágenes que respiran, que fluyen, que cuentan algo verdadero sin ser forzadas. No sigo tendencias ni poses de revista. Me gusta la fotografía imperfecta y poética, la que se siente viva y honesta.
Con base en Mallorca pero disponible en todo el mundo.